La vida y la muerte, como el pan de cada día

Colorida, dulce, tétrica, humorística...Todo esto y más pueden ser las celebraciones del Día de los Muertos en San Antonio y en diferentes comunidades mexicanas en todo el país.

Para conocer un poco de donde viene  este culto a la muerte, La Casa de España, Trinity University y El Ateneo de San Antonio brindaron la conferencia "La Cultura de la Vida y la Muerte" el viernes 28 de octubre en Trinity University.

Para entender un poco el pensamiento que los frailes españoles trajeron a México poco después de la conquista, el doctor Juan Carlos Moreno habló sobre el pensamiento religioso en relación a los conceptos de la vida y la muerte en el Siglo de Oro español; el arquitecto Arturo Suárez presentó una ponencia sobre el culto a los muertos en el México prehispánico, la doctora Rosana Blanco-Cano, profesora deLenguas y Literatura de Trinity University,  habló sobre el Día de los Muertos en México, ayer y hoy.

El sincretismo

En el mundo de las comunidades mexicanas, tanto de México como en Estados Unidos, la cultura del Día de los Muertos sigue muy viva. Ésta presenta, a la vez, una mezcla entre tradiciones prehispánicas como conceptos católicos traídos por los europeos. Con el paso del tiempo y su ubicación geográfica, los altares y ofrendas a los difuntos siguen actualizándose al gusto de los vivos.

Según el doctor Moreno, cuando los frailes franciscanos, dominicos y agustinos desembarcaron en México poco después de la conquista, los religiosos encontraron un pueblo nativo que tenía sus propios conceptos de vida y muerte y sus propios rituales funerarios. Aunque distintos a los europeos, tenían ciertas similitudes y, con el tiempo, los religiosos lograron adaptar unos a otros.

El concepto de vida y muerte que los europeos traían era muy apocalíptico, pues se hablaba mucho del Juicio Final cuya salvación no podia encontrarse fuera de la Iglesia. Eso explica por qué casi inmediatamente los frailes empezaron a bautizar a los nativos.

Con el transcurso del tiempo y,el desarrollo de la teología en Europa, la idea que se formó en la Iglesia y la población fue que la vida es un tiempo de preparación para merecer una buena muerte.

Estas ideas se reflejaban y transmitían a través del teatro, la poesía, la literatura y la pintura. En esta última es que resalta la iconografía de, por ejemplo, calaveras, frutas podridas, instrumentos musicales y relojes de arena, objetos que simbolizan la mortalidad y lo inevitable de la muerte, además de frases en latín como carpe diem ("aprovechar el momento").

En cuanto a los rituales funerarios, se prolifera el uso del testamento, las iglesias tienen un estricto protocolo para acercarse al altar, las misas son garantía de perdón y los cementerios se instalan detrás de las iglesias.

Lo prehispano

Por su parte, el arquitecto Suárez hizo un repaso del concepto de la muerte para los aztecas prehispánicos.

En la mitología azteca de la creación del mundo, el dios Huitzilopochtli (Dios del Sol y la Guerra) nace de la diosa Coatlicue (Diosa de la Vida y la Muerte), cuya representación escultórica la presenta con calaveras y una falda de culebras.

En esta mitología, ciertas muertes eran consideradas un honor. Por ejemplo, los guerreros muertos en combates y los sacerdotes ascendían directamente al cielo. Pero también lo hacían los que morían en sacrificios.

La víctima, simbólicamente, era una representación de un dios; por lo tanto, para ella era un honor ser sacrificada. Suárez planteó que el elemento de canibalismo (los sacerdotes tomaban la sangre o comían una parte del corazón) es como el simbolismo actual de comer las calaveritas de dulce que adornan y se comen en el Día de los Muertos.

El arquitecto también narró la leyenda de cómo surgió la flor Zempaxóchitl (Cempazuchitl), la flor de 20 pétalos y de intenso color amarillo que se utiliza en las comunidades mexicanas para adornar los altares y las tumbas de los difuntos.

Hoy y el más allá

Finalmente, la profesora Blanco-Cano expuso que las diferentes celebraciones del Día de los Muertos es la manifestación cultural que mas ha trascendido fronteras y que se celebra en la mayoría de las comunidades con influencia cultural mexicana en Estados Unidos.

También explicó como el caricaturista mexicano José Guadalupe Posada (1852-1913), al crear las caricaturas de la Catrina (y las calaveritas), retomó el concepto de que todos somos mortales para criticar diversos valores durante la época del Porfiriato y cómo subsecuentes artistas, como Diego Rivera, continuaron retomando la iconografía volviéndola cada vez más popular.

"[El Día de los Muertos] es una tradición flexible en lo colectivo y personal", afirmó la maestra, pues así como las personas se juntan para recordar al difunto, el diseño de los altares es personal y de acuerdo a lo que le gustaba al difunto.

En ese sentido dice: "No se puede decir: 'Hiciste una mala ofrenda', porque  es un acto muy personal".

Entre los objetos que pueden ofrecérsele al difunto se incluyen dulces, pan, velas, flores, incienso, juguetes, fotografías y mucho más. Pero lo que siempre se le ofrece es agua, porque se cree que, cuando el difunto visite el mundo de los vivos, tendrá sed debido al largo camino que tiene que recorrer.

Finalmente, la ponente habló sobre ejemplos de la cultura popular que han retomado esta celebración. Específicamente, señaló que la película The Book of Life (2014), una cinta de dibujos animados sobre el Día de los Muertos dirigida por el mexicano Guillermo del Toro, fue una respuesta de resistencia conjunta de los creativos mexicanos contra la intención de Hollywood de realizar una película sobre el tema. De esta manera, The Book of Life — hablada en inglés pero con iconografía mexicana — representa un puente entre la comunidad latina en Estados Unidos y México.

De la forma en que está realizada, la película es capaz de "conversar con cualquier espectador" y representa la tradición del Día de Muertos y el hecho de que los niños pueden ser los protagonistas de sus propias historias, finalizó la doctora Blanco-Cano.

La Catrina es la calavera infaltable en la celebración del Día del los Muertos, como esta participante durante el Festival en La Villita este pasado fin de semana. (Foto de B. Kay Richter)